ARTÍCULO DE REVISIÓN
CIENCIAS SOCIALES
Ciberseguridad en las
redes sociales: Una revisión teórica Cybersecurity
in social media: A theoretical review
Martínez Chérrez, Whymper
Eduardo I; Avila Pesantez, Diego Fernando II
I. whymper.e.martinez.c@pucesa.edu.ec. Maestría en Ciberseguridad. Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Ambato, Ecuador
II. davila@espoch.edu.ec. Facultad de Informática y Electrónica. Escuela Superior Politécnica de Chimborazo, Riobamba, Ecuador.
Recibido: 25/01/2021
Aprobado: 31/03/2021
Las
redes sociales, constituyen una de las formas más novedosas de comunicación a
nivel mundial. Su utilización es exponencial y paradójicamente a las innumerables
ventajas que tiene, se evidencia un alto grado de vulnerabilidad, debido entre
otros aspectos a los constantes ataques y amenazas de las cuales son objeto. El
propósito de este estudio se concreta mediante la Revisión Sistemática de
Literatura, permitiendo reflexionar sobre las teorías y aportes precedentes en
relación con los ataques, vulnerabilidad y mitigación en las redes sociales. Los
resultados del trabajo permitieron identificar 28 estudios potenciales
desarrollados entre el 2012 y 2020. Derivado del estudio se sistematizaron tres
teorías fundamentales: a) El impacto de las redes sociales en las formas
actuales de comunicación; b) La alta incidencia de ataques y vulnerabilidad; c)
El factor humano, el apoyo de la tecnología y las políticas, normativas y
regulaciones. Como se resultado se obtuvo que los principales ataques son phishing,
trolling y malware.
PALABRAS
CLAVE: ciberseguridad; redes sociales; ataques;
vulnerabilidad; mecanismos de seguridad.
Social networks constitute one of the newest forms of communication
worldwide. Its use is exponential, and paradoxically to the innumerable
advantages, a high degree of vulnerability is evident due to other aspects to
the constant attacks and threats to which they are subjected. The purpose of
this study is specified through the Systematic Review of Literature, allowing
reflection on the theories and previous contributions about attacks,
vulnerability, and mitigation in social networks. The results of the work
allowed the identification of 28 studies developed between 2012 and 2020. Three
fundamental theories were systematized derived from the study: a) The impact of
social networks on current forms of communication; b) The high incidence of
attacks and vulnerability; c) The human factor, the support of technology and
policies, standards, and regulations. As a result, it was obtained that the
primary attacks are phishing, trolling, and malware.
KEYWORDS: cybersecurity,
social networks, attacks; vulnerability, security mechanisms.
Los avances producidos en la ciencia y la
tecnología, unidos a la globalización en las diferentes áreas y saberes han
tenido un impacto importante en las formas de comunicación que se han venido
empleando desde hace algunos años. Un ejemplo lo constituye el uso de las redes
sociales, las cuales desde sus inicios captaron la atención de miles de
usuarios que ante esta nueva experiencia fueron dejando atrás los métodos
tradicionales o convencionales de comunicación para ir incursionando de forma
progresiva y ascendente en estas modalidades (Rahman,
Huang, Madhyastha & Faloutsos, 2016). Según Ciolan (2014) con
la apertura de los nuevos canales de la información se ha logrado revolucionar
tanto las formas de comunicación como las experiencias en su uso y empleo; cada
día son más las personas que acceden al uso de las redes sociales en busca de
alcanzar mayor rapidez, viabilidad y factibilidad en los diferentes procesos. Es
por ello que la introducción de Facebook, Twitter, YouTube, LinkedIn e Instagram
constituye sin lugar a dudas una de las formas más novedosas de comunicación.
En este orden de ideas es importante comprender
¿Qué son las redes sociales? ¿Cuáles son las más empleadas actualmente? ¿Qué
público las utiliza? Con base a estas interrogantes iniciales se puede entender
que cada red social tiene sus propios objetivos y alcances, por tanto, el
lenguaje y formas de utilización van a estar determinados también por el tipo
de público que haga uso de estas (Ikhalia, Serrano, Bell
& Louvieris, 2019). Por otra parte, si se analiza desde una
perspectiva holística e integral la relación entre las categorías beneficios y
perjuicios, ocasionados por la introducción y crecimiento exponencial de estas
formas de comunicación, se pudiera valorar de muy positivo el empleo de las
redes sociales; precisamente porque estamos enmarcados en la nueva era del
conocimiento. Sin embargo, no se puede dejar de considerar que conjuntamente
con los altos beneficios que ha traído el uso de estas redes, también se han
derivado importantes hechos que de manera general y específica necesitan ser
atendidos con carácter urgente. Alguno de estos se relaciona con los ataques,
vulnerabilidad y mecanismos de seguridad en las redes sociales (Alufaisan, Zhou, Kantarcioglu & Thuraisingham, 2017).
Los estudios precedentes intentan afirmar una
situación compleja; pues por un lado se encuentran los reconocidos beneficios
del uso de las redes sociales y, por otra parte, la valoración y significación
que ha tenido y tiene el empleo inadecuado de las redes sociales. Sobre todo,
cuando se está en presencia de los múltiples ataques de phishing y de spam,
esto por la alta vulnerabilidad que se da por no tener mecanismos adecuados
para su manejo, o cuando no se hace un uso correcto que conlleven a buenas
prácticas (Vishwanath, 2015). Todo esto se sitúa en la siguiente situación
problémica: ¿Cómo perfeccionar los mecanismos de seguridad para mitigar los
ataques y vulnerabilidad causada en las redes sociales? De la anterior
situación problémica se deriva el propósito de esta investigación, la cual intenta
reflexionar sobre las teorías precedentes en relación con los mecanismos de
seguridad, que actualmente se emplean como una vía para mitigar los ataques y
la vulnerabilidad del uso de las redes sociales. Finalmente, se establecen
orientaciones que pueden ser tomadas en cuenta para reforzar los actuales
mecanismos de seguridad, para contribuir a la mitigación de los ataques y
vulnerabilidad en las redes sociales.
En este
estudio, las pautas generales propuestas por Kitchenham & Carters se adaptaron
para la RSL (Revisión Sistemática de Literatura), lo que permitió recoger
pruebas empíricas sobre las preguntas de investigación formuladas. Para
investigar este proceso, consta de tres fases principales: Planificación de la
revisión, realización de la revisión y análisis (Keele, 2007).
Se
enfoca en las principales amenazas, vulnerabilidades y los posibles mecanismos
de seguridad que existen para mitigar los ataques en las redes sociales. Los
investigadores coinciden que la información e inclusive la integridad física
puede estar en riesgo si no se utiliza de manera correcta las diferentes
aplicaciones, y además recomiendan tomar medidas básicas de seguridad. Por lo
descrito anteriormente se realiza la pregunta general de investigación, ¿Cómo
perfeccionar los mecanismos de seguridad para mitigar los ataques y
vulnerabilidad causada en las redes sociales? Para responder a la pregunta
planteada se elaboraron cuatro preguntas secundarias.
RQ1:
¿Cuáles son las principales modalidades de ataques y vulnerabilidades
identificadas en las redes
sociales?
RQ2:
¿Los actuales mecanismos de seguridad son eficientes ante los ataques y
amenazas que se dan en las redes sociales?
RQ3:
¿Cuáles serían las posibles soluciones o los algoritmos a adoptar?
Para dar
respuesta a las interrogantes planteadas se consultaron las bases de datos
electrónicas Science Direct Elsevier, IEEE eXplorer Digital Library, Springer,
Proquest y ACM, que incluyeron áreas asociadas a la ciencia como: Computación,
Ingeniería y Tecnología. Se identificaron como fuentes de información revistas,
congresos y actas. Se tomaron trabajos publicados entre enero 2012 y febrero
2020. La estrategia de búsqueda fue la
siguiente: a) vulnerability social networks, b) social networks attacks, c)
good practices Facebook, d) social networks malware, f) social networks
fishing, g) social networks security ("vulnerability" AND
"attacks" AND "social" AND "network").
Para
afinar la selección de las obras, se aplicaron los criterios de inclusión y
exclusión, y una revisión general del título. (Tabla 1)
Tabla 1. Criterios de
selección
|
CRITERIO DE SELECCIÓN |
CRITERIO DE EXCLUSIÓN |
|
Ataques, metodologías
de seguridad |
Documentos con
extensión .xml |
|
Ciberseguridad en
redes sociales, en adolescentes |
Tesis |
|
Privacidad en las
redes sociales |
Editoriales. |
|
Buenas prácticas en
el uso de las redes sociales. |
Artículos publicados
en sitios web |
En esta
fase se estableció la selección de los artículos en base a los criterios de
inclusión y exclusión. Se realizó el análisis del contenido de los documentos
seleccionados, lo que permitió determinar su relevancia y contribución, de
acuerdo a las preguntas de investigación que se plantearon. Como resultado de
la búsqueda se identificaron 328 documentos, de los cuales se seleccionaron 28
por cumplir con los criterios establecidos anteriormente (Figura 1).
Figura 1. Artículos seleccionados en la base de datos
electrónica
La
figura 2 muestra la tendencia de las publicaciones; el histograma indica que en
el 2019 se ha producido un aumento de los artículos relacionados con el tema,
relacionado a la ciberseguridad en las redes sociales. Además, es evidente que
a inicios del 2012 empieza a publicarse artículos relacionados al tema, donde
indican que las redes sociales se han consolidado como herramientas de
comunicación dentro de la sociedad.
Figura 2. Actividad
investigadora sobre ciberseguridad en las redes sociales
Teniendo
en cuenta los documentos analizados, se procede a responder a las tres
preguntas de investigación destinadas a determinar los ataques,
vulnerabilidades y mecanismos de seguridad y posibles soluciones que se pueden
aplicar para mitigar en las redes sociales los ataques, vulnerabilidades a que
están expuestos.
RQ1: ¿Cuáles son las principales modalidades
de ataques y vulnerabilidades identificadas
en las redes sociales?
Para
iniciar el análisis sobre este importante tema, se considera esencial entender
el significado del término: redes sociales. Atendiendo a ello y asumiendo un
concepto simple definido por Celaya (2008), y seguido por Herrera (2012), al
señalar que las redes sociales son lugares en Internet donde las personas
publican y comparten todo tipo de información, personal y profesional, con
terceras personas, conocidos y absolutos desconocidos. Considera Herrera (2012)
que más allá de las definiciones puntuales, semánticamente una red social se
constituyen un espacio creado virtualmente para facilitar la interacción entre
personas, las cuales independientemente de todos los avances alcanzados y del
surgimiento de nuevas plataformas, seguirán siendo uno de los medios de comunicación
masiva más importantes, debido a sus características (pág. 123). Actualmente,
las redes sociales se han consolidado como herramientas de comunicación dentro
de la sociedad, a través de las cuáles, tanto individuos como empresas, han
logrado proyectar, informar, compartir y difundir información con públicos o grupos
específicos.
Los
autores citados anteriormente establecen tres clasificaciones o tipos
principales de redes sociales:
·
Redes profesionales (por ejemplo, LinkedIn, Xing, Viadeo)
·
Redes generalistas (por ejemplo, MySpace, Facebook, Tuenti, Hi5)
·
Redes especializadas (por ejemplo, Ediciona, eBuga, CinemaVIP, 11870.com)
En el
Manual de Gestión y Buenas Prácticas en Redes Sociales, de la Pontifica Universidad
Javeriana de Bogotá se identificaron las redes sociales más utilizadas, las
cuales se listan a continuación (Bello & Mejía, 2019).
Facebook:
Es la más grande red social consultada por los usuarios. Allí se encuentra la
mayor diversidad de públicos, por tanto, hay que orientar de manera correcta
cada publicación. Permite compartir texto, imágenes, videos, enlaces, álbumes
de fotografías, historias y permite realizar transmisiones en vivo.
·
Twitter: Es una plataforma social bidireccional, cuyo objetivo es
compartir información de diverso tipo de forma rápida y sencilla. Su éxito se
basa en la inmediatez de mensajes cortos, lo que la hace una red social para
leer y escribir muy rápido. En el ámbito institucional, Twitter permite
divulgar noticias, eventos, servicios, entre otros. Cabe recordar que es una
red muy interactiva, para público externo y que las publicaciones no deben
sobrepasar los 280 caracteres.
·
Instagram: Es una aplicación móvil que permite a los usuarios compartir
fotografías o videos con variedad de efectos, marcos, temperatura de color.
Actualmente es una de las redes más populares entre adolescentes y jóvenes, por
tanto, su buena gestión y calidad en las fotografías puede impactar de manera
positiva.
·
YouTube: Es la plataforma más popular para la publicación y
visualización de videos. Los temas son variados: videos musicales, documentales,
entretenimiento, piezas educativas, entre otras categorías.
·
LinkedIn: Es la mayor red de profesionales en el mundo, está orientada a
generar relaciones comerciales y profesionales.
Teniendo
en cuenta estas premisas generales y considerando las características de las
redes sociales, estamos en condiciones de adentrarnos en el tema relacionado
con los ataques y vulnerabilidad en las redes sociales. Primero se debe
reconocer que se trata de un tema actual, complejo y pertinente, el cual dada
sus propias dimensiones requiere de una mirada permanente e integral. Por
tanto, abordar el mismo implica situarnos frente a una problemática social aún
sin resolver, precisamente porque cada vez las personas hacemos más uso de las
redes sociales y estamos siendo más vulnerables antes los posibles ataques y
amenazas. Entender esta relación desde una posición holística y responsable nos
permite encontrar posibles soluciones.
Según
varios autores se identifican diversos tipos de ataques que se presentan en las
redes sociales, como phishing, trolling y malware (Alsharnouby,
Alaca y Chiasson, 2015,
Mansour, 2016, Fokes & Li, 2014, y Vishwanath, 2015). Los ataques de
phishing en las redes sociales ocurren en plataformas relativamente nuevas y en
evolución como Facebook y Google Plus, donde la interfaz, sus funcionalidades y
sus protecciones de usuario cambian constantemente. Este tipo de ataque suelen
tener dos etapas; en la primera, el phiser
envía una solicitud de amistad e intenta hacer amistad (contactarse con la
posible víctima), la aceptación podría ayudar al atacante a recopilar gran
cantidad de información, lugar de trabajo, donde reside, números telefónicos
entre otros datos personales. La segunda etapa utiliza la función de mensajería
incorporada que viene incorporada en Facebook para solicitar información
directamente a la víctima.
Otro tipo
de ataque es el Trolling, se refiere a los usuarios que responden en las redes
sociales con publicaciones y comentarios inventados y, a menudo, inflamatorios
para provocar un aumento en los usuarios (Hanson, 2019). En este sentido, DiResta et al. (2019)
señalan que un actor malicioso interesado en trollear busca "empujar"
opiniones sobre temas polarizantes o controvertidos discutidos a través de las
redes sociales, por ejemplo, campañas electorales, cambio climático,
vacunación, política de inmigración, salud reproductiva y libertad de expresión
política.
Dentro
de las modalidades de ataque que se presentan con frecuencia se encuentran los
malware; estos virus podrían programarse para dispersarse en determinados
momentos y extraer información del teléfono inteligente, la computadora. En
concordancia con Stewart et al. (2019) una alternativa más económica es un
malware que actúa como intermediario en el intercambio de información en línea
y manipula la autenticidad del contenido percibido por individuo objetivo. La
ventaja del malware es que es independiente de la plataforma (es decir, puede
funcionar en Facebook, Twitter o Reddit) puede empaquetar estratégicamente como
una extensión del navegador web o una aplicación de redes sociales de terceros
para teléfonos inteligentes.
De
acuerdo con Cialdini (2007) al igual que el phishing, el malware también emplea
los principios psicológicos de persuasión para obtener los bienes de las
personas (por ejemplo, permisos), pero no para dañar los archivos locales o la
filtración de datos (pág. 4). En su lugar, según Zannettou et al. (2019), el
objetivo es utilizar los permisos del sistema para manipular encubiertamente
los datos textuales en interpretación del contenido legítimo, sesgado hacia el
objetivo del actor malintencionado, por ejemplo, los trabajadores furtivos o
los votantes sesgados (pág. 255).
En este
sentido, se coincide con Conteh y Schmick (2016), en que las personas son
fácilmente pirateadas, por lo que ellas y sus publicaciones son objetivos de
ataque de alto riesgo (pág. 32). Particular interés tiene en este orden el estudio
realizado por los autores precedentes, quienes evaluaron las vulnerabilidades
de la infraestructura de tecnología de la información de una organización, que
incluyo los sistemas de hardware y software. En su investigación destacan la
importancia y el papel de la ingeniería social en las intrusiones en la red y
el robo cibernético, analizando además las razones de la rápida y alarmante
expansión del ciberdelito.
Bisson (2019)
señala que la ingeniería social es “un término que abarca un amplio espectro de
actividades maliciosas” e identifica cinco de los tipos más comunes de ataques
de ingeniería social dirigidos a víctimas, que incluyen: Suplantación de
identidad, Pretextos, Cebo, Tailgating, todos altamente peligrosos. Siguiendo
estas ideas es importante considerar otros aspectos que están relacionados con
los ataques y vulnerabilidad que se dan en sitios abiertos, es decir, aquellos
que se encuentran en bases de información disponible públicamente, fuentes
tales como: periódicos, revistas, sitios de redes sociales, sitios para
compartir videos, wikis, blogs, los cuales son también muy vulnerables.
Para Mittal, Das, Mulwad,
Joshi, y Finin (2016),
indican que: las fuentes de información
de ciberseguridad se pueden dividir en dos grupos abstractos, fuentes formales
como la Base de Datos Nacional de Vulnerabilidad (NVD) del NIST, el Equipo de
Preparación para Emergencias Informáticas de los Estados Unidos (US-CERT), y
varias fuentes informales como blogs, foros de desarrolladores, salas de chat y
plataformas de redes sociales como: Twitter, Reddit y Stackoverflow,
proporcionan información relacionada con vulnerabilidades de seguridad,
amenazas y ataques (pág. 860). Señalan que diariamente se publica mucha
información sobre estas fuentes, lo que hace que sea casi imposible para un
analista humano peinar manualmente. (pág. 806). Ellos explican que Twitter, en
la última década se ha convertido en una
fuente vital de inteligencia de código abierto, señalando que los datos
proporcionados en estas redes sociales han sido utilizados por investigadores
para recopilar información importante en temas como: el impacto de desastres
naturales, ataques terroristas, elecciones gubernamentales predicción de
mercados de valores; sin embargo resulta interesante que en su artículo utilizan Twitter como fuente de información
para estudiar diversos eventos de ciberseguridad y destacar su importancia
desde otra mirada.
También,
estos autores plantean que los usuarios de Twitter, cuando se hacen públicas
nuevas vulnerabilidades, tuitean sobre estas vulnerabilidades para difundir
información en la red, de modo que otros puedan usar esa información en
particular para proteger sus sistemas. Resulta meritorio reconocer que si bien
Twitter, puede ser una red objeto de alta vulnerabilidad, también puede
emplearse como una vía eficaz para mitigar o contrarrestar dichos ataques.
Señalan que CyberTwitter puede ayudar a los analistas de seguridad a tomar
decisiones importantes manteniéndolos actualizados sobre diversas
vulnerabilidades y amenazas.
En el
caso de Facebook y en el resto de las redes sociales con mucha frecuencia
también son objetos de constantes ataques y amenazas; lograr controlar esto va
a depender mucho del nivel de cultura y educación que se alcance en todos los
usuarios y en establecer mecanismos adecuados de protección y mitigación. La
literatura consultada enfatiza en que dentro de las vulnerabilidades más
importantes se puede mencionar: Los ataques de confidencialidad, sobre todo los
referidos al almacenamiento criptográfico inseguro, referencia insegura a
objetos directos, fuga de información y manejo incorrecto de errores;
comprometiendo así el principio de confidencialidad de la información. Otro
ejemplo lo constituyen los ataques de integridad, el cual hace un
desbordamiento de búfer, una falsificación de solicitudes en sitios cruzados,
scripting de sitios cruzados, restringe el acceso a la URL, o una ejecución
maliciosa de archivos afectando directamente a uno de los principios básicos de
la información como es la integridad. Y por último citan como otra forma de
vulnerabilidad a la disponibilidad la cual hace una denegación de servicio a
los Sistemas de Gestión de Aprendizaje misma que incide directamente al
principio de la disponibilidad de la Información.
Otro
ataque que se presentan en las redes sociales según Gómez
Almanza, Castillejo, y Vargas (2013), es el cyberbulling y la intimidación entre adolescentes que se
presentan de manera frecuente en los centros educativos, por la gran facilidad
que se presenta al acceso y uso de nuevas tecnologías por parte de los
estudiantes (pág. 34) Esto se da por la falta de regulación o supervisión del
uso del internet. Actualmente al evaluar como inciden los ataques y amenazas en
el uso de las redes sociales se ha tornado un tema recurrente y de particular
interés en todos los escenarios, incluyendo Ecuador; país donde según Hernández Mite, Yánez Palacios y Carrera Rivera (2017), se exhibe hoy un mayor
número de penetración de las Tecnologías de la Información y la Comunicación
entre los países de América Latina, superando a los países de Bolivia,
Honduras, Nicaragua. Facebook es quien lidera en tabla de ranking entre los 90
sitios más visitados, lo que demuestra que las redes sociales en la actualidad
son un medio de comunicación importante en el país.
En este
orden de ideas se parte de considerar que la incidencia de los ataques y
amenazas afectan grandemente la optimización del uso de las redes sociales.
Cabe señalar que los artículos analizados han mostrado gran preocupación al
respecto. Especial interés tiene para el investigador de este estudio delimitar
la incidencia de los ataques y amenazas en el uso adecuado de las redes
sociales, no sólo por su incidencia a nivel individual, sino también por la
afectación en el orden social, profesional, académico y psicológico. Como puede
apreciarse existe una gran variedad de modalidades y formas de ataques en las
redes sociales, todo esto las hace en extremo vulnerables para los usuarios;
los cuales se ven en la necesidad de adoptar medidas que mitiguen tanto los
posibles ataques como su alta vulnerabilidad.
Se
analizó las diferentes redes sociales, ocupando un lugar fundamental Facebook,
por ser esta la red con mayor número de usuarios. Según cita Vishwanath (2015),
en su estudio sobre: El uso habitual de Facebook y su impacto en ser engañado
en las redes sociales, explica que el uso habitual o frecuente de Facebook por
parte del individuo, manteniendo una gran red social y siendo deficiente en su
capacidad para regular tales comportamientos, es el mayor predictor de
victimización individual en los ataques a las redes sociales. Además, señala
que a diferencia de los ataques de phishing basados en correo electrónico que
tienen una tasa de éxito inferior al 1%, los ataques de phishing en las redes
sociales parecen ser mucho más exitosos y los ataques simulados reportan una
tasa de éxito superior al 40%. Infiriendo que la alta tasa de victimización se
puede atribuir a la naturaleza única de los ataques de phishing en las redes
sociales, ya que en muchas ocasiones están relacionadas con la interfaz, sus
funcionalidades y sus protecciones de usuario debido a que estos cambian
constantemente. En consecuencia, según indica el autor es posible que las
personas no puedan lograr cierto grado de dominio sobre el uso de la
plataforma.
De ahí
que se dé una alta incidencia de estos ataques y amenazas en el uso adecuado de
las redes sociales. Como es lógico su impacto siempre compromete su utilidad y
uso adecuado, afectando e incidiendo en planos más complejos como son los
aspectos psicológicos de los usuarios; los cuales al ser recurrentes en su uso
pueden volverse adictos y muy vulnerables ante los posibles ataques y amenazas (Tai, Dhaliwal y Shariff, 2020).
RQ2: ¿Los actuales mecanismos de seguridad
son eficientes ante los ataques y amenazas que se dan en las redes sociales?
Siguiendo
este orden de ideas es importante reconocer que con la implantación y
desarrollo de la información en tiempo real y del auge de la inteligencia
artificial surge un problema principal: la integridad y la seguridad de la
información. Precisamente una de las problemáticas a la que deben enfrentarse
los responsables de la ciberseguridad está dado, en que deben crear mecanismos
de seguridad, que sean capaces de contrarrestar las vulnerabilidades que
presentan los sistemas informáticos instalados. El problema como tal, surge
desde el propio inicio de la creación de estos sistemas y fue mayormente
relacionado con la inteligencia militar.
En este
contexto, Steele (1996), señaló que, en el amplio dominio de la seguridad, los
analistas y los responsables de la formulación de políticas necesitan conocer
el estado del mundo para tomar decisiones críticas oportunas, tanto operativas
/ tácticas como estratégicas. Este conocimiento debe extraerse de una variedad
de fuentes diferentes y luego representarse en una forma que permita un mayor
análisis y toma de decisiones. Algunos de los datos subyacentes a este
conocimiento se encuentran en fuentes textuales tradicionalmente asociadas con
la inteligencia de código abierto (OSINT).
Conforme
a Mathews, Halvorsen, Joshi y Finin, (2012), OSINT es información
recopilada de información disponible públicamente de fuentes abiertas, tales
como periódicos, revistas, sitios de redes sociales, sitios para compartir
videos, wikis, blogs, etc. En el dominio de la ciberseguridad, la información
disponible a través de OSINT puede complementar los datos obtenidos a través de
los sistemas de seguridad tradicionales y herramientas de monitoreo como los
sistemas de prevención y detección de intrusiones (IDPS).
Dado lo
anterior, Neri y Geraci (2009), y Maciolek y Dobrowolski (2013), han señalado
que la extracción automática de información relevante de fuentes OSINT ha
recibido la atención de la comunidad de investigadores. En este enfoque, Mittal
et al. (2016) enfatizan que la naturaleza en tiempo real de la información en
Twitter ha permitido a los investigadores proporcionar información
significativa durante los “eventos de alto impacto”.
En esta dirección
Mittal et al. (2016) explican que la detección y actualización de diversas amenazas
y vulnerabilidades pueden considerarse eventos de ciberseguridad que afectan
los sistemas informáticos. Por lo tanto, son del criterio que Twitter puede ser
una fuente eficaz para recopilar información sobre amenazas a la seguridad
cibernética.
Según
Informe presentado por European Union Agency for Network and Information Security, (2018), indica registra el
comportamiento a nivel europeo en el último decenio, las principales causas de
incidentes de seguridad, se han producido por: Error Humano 21%, Acciones
maliciosas 7%, Fallo en los Sistemas de Seguridad 36% y Fallos de Terceras
Partes 37%. Respecto a ello, Soria Olivas (2019) comenta que un porcentaje muy
importante de los incidentes de seguridad se deben a errores humanos y otro
porcentaje considerable a errores de los sistemas de seguridad. Además,
respecto a la severidad de los Incidentes de Seguridad registrados, indican que
el 54% fue significante, un 23 % fue severo y otro 23 % fue desastroso.
En este
ámbito, la evolución de los incidentes registrados en España a partir de los
datos obtenidos por el Centro Criptológico Nacional-Computer Emergency Response Team, también conocido por su sigla
CCN–CERT, (CCN-CERT, 2020), en el período 2014 al
2019, tuvo el siguiente comportamiento:
·
Año 2014: Se produjeron 12916 ciberataques.
·
Año 2015: Se produjeron 18232 ciberataques.
·
Año 2016: Se produjeron 20807 ciberataques, de ellos 556 de muy alta
peligrosidad.
·
Año 2017: Se produjeron 26472 ciberataques, de ellos 900 de muy alta peligrosidad.
·
Año 2018: Se produjeron 38192 ciberataques, de ellos 2219 de muy alta peligrosidad.
·
Año 2019: Se produjeron 42997 ciberataques, de ellos 3209 de muy alta peligrosidad.
Todo lo
anterior, demuestra que no obstante al desarrollo alcanzado en los sistemas y
mecanismos de seguridad, se continúan produciendo ataques y amenazas a las
organizaciones y sus Sistemas de Información y a las Redes de Comunicaciones.
Para Conteh
& Schmick, (2016), la tasa de éxito y el número de delitos cibernéticos
aumentan constantemente debido al nivel de anonimato que la ingeniería social
ofrece a los actores maliciosos. Las empresas deben estar al tanto de los
diversos actores de amenazas y su gran cantidad de ataques para poder responder
en consecuencia. Se puede concluir que los actuales mecanismos de seguridad son
eficientes en contrarrestar los ataques
y amenazas que se dan en las redes sociales; pero debido a los constantes
ataques, amenazas y vulnerabilidad a la cual están expuestas las redes sociales,
y en particular los usuarios de estas, los mecanismos de seguridad deben ser objeto de constante actualización y
desarrollo, dado que como se ha demostrado, los ciberataques continúan
registrando segundo tras segundo en la redes sociales.
Al
respecto se coincide con Conteh & Schmick (2016), al indicar que
actualmente existen salvaguardas técnicas y no técnicas que se pueden
implementar para reducir el riesgo asociado con la ingeniería social a un nivel
tolerable. Además, expresan que las empresas están añadiendo múltiples capas a
sus esquemas de seguridad de modo tal que si falla el mecanismo en la capa
externa, un mecanismo en al menos una capa interna puede ayudar a prevenir que
una amenaza se convierta en un desastre (Mitigación de Riesgos). Este concepto
se conoce como defensa multicapa o defensa en profundidad.
RQ3: ¿Cuáles serían las posibles soluciones
o los algoritmos a adoptar?
Como se
ha expresado con antelación y en conformidad con Polakis,
Maggi, Zanero y Keromytis (2014), la participación masiva de los usuarios ha convertido a las
redes sociales en línea, en un objetivo valioso para los atacantes y en una
plataforma lucrativa para implementar varios tipos de ataques, que van desde
spam, hasta campañas personalizadas de phishing. Para mitigar el ataque de
phishing, Jamil et al. (2018) presentaron algunos esquemas heurísticos que
detectan este tipo de ataque. El modelo funciona para ataques unidireccionales,
observa que el enlace solicitado por el usuario es seguro o engañoso y
adicional es capaz de identificar si el atacante evita el modelo de verificación.
Para el spammers,
Luhach, Kosa, Poonia, Gao y Singh (2020) crea un mecanismo de
detección de mediante el uso de un modelo basado en aprendizaje automático que
utiliza el algoritmo de optimización por enjambre de partículas (PSO, por sus
siglas en Inglés) de un conjunto de característica y algunos métodos de
aprendizaje supervisados, el resultado de este mecanismo según pruebas
realizadas por los proponentes indica una tasa de detección del 99%. Todo lo
anterior, corrobora que las redes sociales y de comunicaciones se encuentran en
un constante incremento de sus usuarios, por lo que se hace vital encontrar
soluciones más eficientes para contrarrestar, tal y como se ha expuesto, el
ciber delito que se realiza a estas redes. Para ello, se hace contar con la
seguridad informática requerida.
Según Trufanov, Kinash, Tikhomirov, Berestneva y Rossodivita (2017), para una mayor
aclaración de las cuestiones metodológicas de la seguridad de la información de
la red social, se debe estratificar los sistemas que sustentan las relaciones
humanas en tres componentes de diferente naturaleza: informática, comunicación
y social. De esta forma, ellos sugieren que debe desarrollarse un modelo de
seguridad para un componente de red teniendo en cuenta la seguridad de los
nodos individuales. El modelado de los ataques a las redes en su conjunto se
analiza teniendo en cuenta la especificación del nivel de seguridad de la red.
Como regla para cualquier estructura de red, se aducen cuatro problemas
principales de riesgo topológico:
a) Desintegración bajo ataques
aleatorios o coordinados en redes complejas;
b) Fallas en cascada;
c) Congestión;
d) Procesos de difusión de
actividades maliciosas.
En otro
punto de vista, Valle (2018) destaca que, si bien es cierto que internet y la
tecnología, son herramientas con mucho potencial, es importante considerar que
un mal uso puede traernos complicaciones, por tanto, es obvio que hay que
aprovechar las bondades tecnológicas y comunicativas actuales, pero a partir
del conocimiento de los riesgos para poder prevenirlos. Todo lo anterior
reafirma que, dentro de las primeras soluciones para hacer frente a los
ciberataques, pueden ser citadas las de orden tecnológicas, con herramientas y
equipos especializados, programas, software altamente fiable de protección de
acceso a servidores y nubes, antivirus y también legales, requiriéndose de
leyes estrictas y severas que permitan la disuasión de los atacantes.
Otra de
las formas para poder desarrollar acciones conducentes a mitigar los ataques,
amenazas y vulnerabilidad presente por el uso de las redes sociales, está
ubicado en un elemento de alta significatividad, se trata del control y
educación del factor humano. En este orden de ideas especial interés tiene, lo
planteado por Altamirano & Bayona (2017) se requiere tener una mirada
multidisciplinar del tema, para dar cumplimiento a las políticas de seguridad
es necesario en primer lugar, comprender el comportamiento humano a través de
teorías psicológicas o sociales, lo cual conduce a tener un enfoque
interdisciplinario que permita una visión global, no solo desde la perspectiva
tecnológica, sino también desde otras
disciplinas, que en su conjunto conlleve a un enfoque real del problema.
Kruger, Drevin, Flowerday y Steyn, (2011) señala la importancia de
evaluar el factor humano en todo lo concerniente a las vías de protección y
seguridad, especialmente cuando se hace uso de las TIC. En este sentido
consideran que un programa de sensibilización sobre la seguridad de la
información puede ser un instrumento importante en la protección de los activos
de información. Shoufeng, Shixin, Geng y Yi (2019) resaltan la importancia
de proponer y probar un modelo de investigación para examinar el impacto de la
educación InfoSec en el uso de las redes sociales, reafirmando la idea de
atender el factor humano como uno de los elementos más críticos en torno a los
temas de seguridad.
Siguiendo
en esta línea sobre el factor humano, es importante considerar que el trabajo
educativo debe iniciarse desde las primeras edades. Educar a nuestros hijos en
el uso adecuado de las redes sociales, constituye además de una responsabilidad
un deber ineludible. En correspondencia con ello, Astorga Aguilar y Schmidt Fonseca
(2019) evalúan en su estudio el rol de los padres y las madres de familia en
relación con la educación y preparación de los hijos para el uso correcto de
las redes sociales. Enfatizan en que educar en ciberseguridad a las personas
menores de edad es un nuevo reto para los padres y las madres de familia, que
deben prepararse y conocer para enseñarles a protegerse de estos nuevos
peligros.
En el
caso de Ecuador, al ser una población con un alto índice de uso de las redes
sociales, se han venido implementando una serie de acciones encaminadas mitigar
los posibles ataques, amenazas y vulnerabilidades a los cuales están expuesto
los usuarios. Sin embargo, el tema aún persiste. Destaca aquí los aportes de Toapanta, Quimi, Lambogglia y Gallegos (2019), al explicar que, para mitigar los
riesgos, vulnerabilidades y amenazas en el manejo de la información pública a
corto plazo, se deben generar modelos de seguridad integrados como alternativa
acompañados de la utilización de algoritmo criptográfico para asegurar que el manejo
de la información sea con identidad, autenticidad, autorización y auditoría
(IAAA). Señalan los autores que se debe contar además con políticas de
seguridad, responsables, tecnologías y algoritmos criptográficos adecuados para
mejorar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información en
base a su misión, visión, objetivos estratégicos de cada organismo
gubernamental y disposiciones legales como la ley orgánica de transparencia y
acceso a la información pública LOTAIP 2017.
Lo
anterior deja claro una idea esencial y es que precisamente los temas de
seguridad y los posibles mecanismo o soluciones para su mitigación, no solo se
resuelven con la protección desde el punto de vista técnico, es decir sólo
creando medidas tecnológicas o políticas que puedan mitigar los ataques y
amenazas; de nada serviría esto si no van acompañadas de la valoración del
factor humano. De ello se desprende a nuestro criterio dos puntos de interés:
1. El primero está relacionado con
la educación y cultura social sobre cómo manejar y emplear de forma adecuada el
uso de las redes sociales, lo cual implica educar a diferentes usuarios y desde
las primeras edades en un uso correcto de las redes.
2. El segundo a nuestro juicio tiene
que ver con la implementación de sistemas de capacitación y actualización
sistemática a los usuarios. Esto permitiría mantener a los usuarios preparados
y alertas ante cualquier ataque o amenaza.
En resumen,
estar alerta y buscar verdaderas soluciones sobre los posibles ataques y
amenazas, presupone comenzar a entender que, dada la complejidad de la
situación, los procesos de intervención y solución tienen que tener un accionar
multidisciplinar y ello implica:
1. Contar con una población y
usuarios capacitados y actualizados.
2. Tener un sistema tecnológico
moderno, amplio e integral que pueda hacer frente a las disímiles
manifestaciones de ataques, amenazas y vulnerabilidades.
3. Contar con un sistema de
políticas que normen, regulen y protejan a los usuarios sobre el uso de las
redes sociales.
En este
trabajo se identificaron un total de 328 artículos científicos, de los cuales
quedaron seleccionados 28 trabajos potenciales, por cumplir estos con los
criterios de inclusión determinados previamente en relación con el tema de
investigación. Un análisis del
histograma muestra que la producción científica relacionada con los ataques,
vulnerabilidades y mecanismos de seguridad en las redes sociales contempló un
rango comprendido entre los años 2012 y 2020, el cual expone que, a inicios del
2012, empiezan a publicarse artículos relacionados al tema, resultando el 2019,
el año donde se produjo el mayor número de publicaciones científicas tocantes
con la ciberseguridad en las redes sociales.
De lo
expuesto en los materiales y documentos ubicados en el rango de tiempo señalado
y que fueron consultados por el autor, se lograron determinar y sistematizar
tres teorías que según criterios del investigador resultan de extrema
importancia para analizar y debatir sobre el tema que nos ocupa: ataques,
vulnerabilidad y posibles soluciones para su mitigación desde una concepción
teórica de las ciencias. (Figura 3)
Figura 3. Teorías
sistematizadas en relación al tema de investigación.
A continuación,
se procede a debatir y emitir los juicios y valoraciones derivados del estudio
realizado y de la sistematización de las teorías precedentes.
Primera Teoría. El impacto de las redes
sociales en las formas actuales de comunicación.
Después
de analizar las teorías precedentes una de las primeras ideas que se logró
extraer y sistematizar del estudio realizado, es que, en la mayoría de las
fuentes consultadas, se indica que, a la luz de los nuevos avances científicos
–tecnológicos, las redes sociales se han consolidado como una de las
herramientas de comunicación más utilizadas dentro de la sociedad actual. En
este orden destacan los aportes de Ciolan (2014), Rahman et al. (2016) y Ikhalia
et al. (2019), los cuales apuntan que las redes sociales, han captado la
atención de miles de usuarios. Lo anterior nos permite asumir que la revolución
tecnológica, marcada desde hace algunos años por la introducción de las redes
sociales, ha ido desechando progresivamente los métodos tradicionales o convencionales
de comunicación para ir incursionando de forma ascendente en estas nuevas
modalidades, lo cual sin lugar a dudas ha dado lugar a grandes avances en todos
los procesos.
En esta
misma línea, es meritorio señalar que el caso de Ecuador, ha quedado
evidenciado que se encuentra entre los países de América Latina, donde se hace
un uso sistemático de la red social. En la actualidad constituyen un medio de
comunicación importante en el país, superando a países como Bolivia, Honduras,
Nicaragua; siendo Facebook, la red social que lidera en tabla de ranking entre
los 90 sitios más visitados.
Lo
cierto es que, con la llegada de Facebook, Twitter, YouTube, LinkedIn y
recientemente Instagram, se han instaurado tanto a nivel internacional como nacionales
formas más novedosas de comunicación, lo cual ha incidido positivamente en la
viabilidad y factibilidad en los diferentes procesos (Ciolan, 2014). Esto ha
permitido revolucionar tanto las vías de comunicación, como las experiencias en
su uso y empleo. Dentro de sus ventajas destacan las relacionadas con los bajos
costos, la facilidad que ofrecen para establecer la interacción entre las
personas, el acercamiento y la accesibilidad a la información, la eficacia y
rapidez en múltiples áreas del conocimiento, entre otras. A ello se une las
posibilidades que tienen de ser utilizadas por diferentes públicos de diversas
edades y características. (Hernández Mite et al., 2017).
Sin
embargo, independientemente de los múltiples beneficios que ha traído el uso de
las redes sociales, paradójicamente con su utilización exponencial, surgen
nuevas preocupaciones relacionadas con los ataques y alta vulnerabilidad que se
presenta como consecuencia de su uso indiscriminado y es aquí donde comenzamos
a sistematizar la segunda teoría que se desprende de esta investigación.
Segunda Teoría. La alta incidencia de ataques y
vulnerabilidad del cual son objeto las redes sociales.
En este
sentido se considera que, si bien el uso de las redes sociales es ya una parte
integrante de nuestra cotidianidad, también hay que observar que los ataques,
amenazas y alta vulnerabilidad son cada vez más frecuente y aún no se encuentran
los mecanismos que logren mitigarlos en su totalidad. Es consideración del
autor de la presente investigación que estamos ante un problema social muy
complejo, de múltiples dimensiones y por supuesto que requiere de un accionar
multidisciplinar para solucionarlo en la media de las posibilidades. Se
coincide con Hernández Mite et al. (2017), en que los ataques y amenazas en el
uso de las redes sociales se ha tornado un tema recurrente y de particular
interés en todos los escenarios, incluyendo Ecuador.
Conforme
con lo planteado por Fokes y Li (2014), Alsharnouby et
al. (2015),
Vishwanath (2015), Mansour (2016), Hanson (2019), y otros autores, se pueden
identificar varios tipos de ataques, dentro de los más frecuentes se encuentran
los phishing, trolling y malware, los cuales suelen ocurrir en plataformas
relativamente nuevas y en evolución como Facebook y Google Plus, donde la
interfaz, sus funcionalidades y sus protecciones de usuario cambian
constantemente. Uno de los aspectos que más caracterizan y preocupan en
relación con estos tipos de ataques es que emplean principios psicológicos para
persuadir a los usuarios y obtener autorización de ellos para operar con
determinadas informaciones. (Cialdini, 2007, Zannettou et al., 2019).
Se
concuerda con Conteh y Schmick (2016), en que las personas son fácilmente
pirateadas, por lo que ellas y sus publicaciones en redes sociales son
objetivos de ataque de alto riesgo, requiriendo para evitarlo conocer el manejo
adecuado de las regulaciones existentes para su mitigación y uso apropiado. De
igual manera las empresas y organismos que hacen uso de las redes sociales se
tornan altamente vulnerables teniendo que recurrir al empleo de sistemas de
hardware y software que los protejan del robo cibernético y la alarmante
expansión del ciberdelito.
Las
revisiones de las teorías precedentes nos han permitido también convenir con
los aportes Bisson (2019), al identificar dentro de los tipos más comunes de
ataques de ingeniería social dirigidos a víctimas, cinco ejemplos, dentro de
estos se incluyen: Suplantación de identidad, Pretextos, Cebo, Quid pro quo,
Tailgating, todos altamente peligrosos. Otro de los tipos muy frecuentes de
ataques dirigidos a personas que hacen uso de las redes sociales, son los
denominados cyberbulling, que según los criterios de Gómez Almanza et al. (2013)
y el nuestro es muy perjudicial, debido a que implica la intimidación constante
entre los adolescentes, siendo este por sus modos y consecuencias muy
importante de ser atendido y regulado a tiempo. Una posible solución estaría en
enseñar a los adolescentes que hagan un uso adecuado del internet.
De igual
manera han quedado identificados en el proceso investigativo desarrollado
que existen otros aspectos que están
relacionados con los ataques y vulnerabilidad y que se dan en sitios abiertos,
es decir, aquellos que se encuentran en bases de información disponible
públicamente, fuentes tales como: periódicos, revistas, sitios de redes
sociales, sitios para compartir videos, wikis, blogs, los cuales son también
muy vulnerables.
En
correspondencia con lo explicado y siguiendo esta línea de pensamientos se debe
señalar que la incidencia de los ataques y amenazas afectan grandemente la
optimización del uso de las redes sociales, siendo Facebook la red con mayor
incidencia de ataques y amenazas. Cada vez las personas hacemos más uso de las
redes sociales y cada vez, estamos siendo más vulnerables antes los posibles
ataques y amenazas. Entender esta relación desde una posición holística y
responsable nos permite valorar con mayor objetividad la eficacia de los
actuales mecanismos de protección en función de encontrar posibles soluciones y
proteger la integridad y la seguridad de la información tanto gubernamental,
empresarial como individual. Es precisamente en este punto donde se deriva la
tercera idea o teoría del presente estudio.
Tercera Teoría: La integralidad de acciones
a desarrollar desde un posicionamiento multidisciplinar, como alternativa
conducente para la mitigación de los ataques y vulnerabilidad en las redes
sociales.
La
necesidad de integrar los mecanismos de seguridad para buscar que estos sean
realmente eficientes ante los ataques, amenazas y vulnerabilidad que se dan en
las redes sociales es una acción prioritaria en los momentos actuales, máxime
si tenemos en cuenta que cada día son más los usuarios que hacen uso de estas
redes. En este orden se concierta con Altamirano y Bayona (2017), en que a
nivel organizacional y empresarial la
mayoría se rigen por políticas de seguridad para proteger la confidencialidad,
integridad y disponibilidad de los recursos de la información. Como bien
plantean estos autores y con los cuales se comparte, existen políticas y
procedimientos establecidos para buscar mitigar los riesgos y amenazas
relacionados con el uso inescrupuloso de las redes sociales.
Existen
además controles técnicos dirigidos a regular y
prevenir los ataques y amenazas que constituyen mecanismos establecidos
tanto a nivel internacional como nacional,
por ejemplo para mitigar el ataque de phishing (Jamil et al., 2018)
presentaron algunos esquemas heurísticos que detectan este tipo de ataque,
mientras que Luhach et al., (2020) crea un mecanismo de detección mediante el
uso de un modelo basado en aprendizaje automático que utiliza
el algoritmo de Optimización por enjambre de partículas PSO de un conjunto
de característica y algunos métodos de aprendizaje supervisados.
En el
contexto ecuatoriano resaltan las contribuciones de Toapanta et al. (2019) al
explicar que, para mitigar los riesgos, vulnerabilidades y amenazas en el
manejo de la información pública a corto plazo, se deben generar modelos de
seguridad integrados, acompañados de la utilización de algoritmo criptográfico,
para así asegurar que el manejo de la información sea con identidad,
autenticidad, autorización y auditoría (IAAA). Ahora bien, independientemente a
todo lo explicado y pesar de las acciones desarrolladas desde el punto de vista
de políticas, normativas y apoyo tecnológicos para mitigar los ataques y
prevenir el alto grado de vulnerabilidad que se presenta en las redes sociales,
estamos convencidos que lo realizado hasta el momento es ineficiente y difícilmente
controlable en su totalidad.
Cabe
recalcar que la comunidad científica que se ha venido dedicando a investigar
estos temas, no solo ha identificado en las posibles soluciones los elementos
relacionados con políticas, regulaciones, normativas y apoyos en cuanto a
tecnología e infraestructura, unido a ello ha registrado como uno de los
principales eslabones que incide de manera positiva o negativa en la prevención
y mitigación de estos flagelos, el comportamiento humano frente al uso de las
redes sociales. Ante lo planteado se comparte con Kruger et al. (2011), al
insistir en la necesidad de educar a los usuarios en el empleo correcto de las
redes sociales. De igual manera resultan muy interesante los criterios de Astorga
Aguilar y Schmidt Fonseca (2019), al enfatizar en el rol de los padres en
relación con la educación y preparación de los hijos para el uso correcto de
las redes sociales desde edades. Se trata por tanto de tener una mirada
multidisciplinar al problema relacionado con los ataques, amenazas y alta
vulnerabilidad a las cuales son objetos los usuarios de las redes sociales.
Como
hemos venido sistematizando a lo largo de esta investigación estamos ante una
situación social, compleja, que demanda de urgentes soluciones debido a que los
temas de seguridad y los posibles mecanismo o soluciones para su mitigación, no
solo se resuelven con la protección desde el punto de vista técnico, o creando
medidas tecnológicas o políticas que puedan mitigar los ataques y amenazas a las cueles están expuestas las redes
sociales de manera permanente; de nada serviría esto si no van acompañadas de
la valoración del factor humano.
Es por
ello tan significativo, contar con una población culta, educada con valores
éticos, que le permitan hacer un uso adecuado de estas novedosas y útiles
formas de comunicación llamadas a ser parte indispensable de nuestro diario
vivir. Hacer un uso responsable de las mismas no solo mitigará los posibles
ataques y vulnerabilidad, que como es lógico pensar, van posiblemente a estar
presentes, sino que permitirá optimizar su utilización e incidir positivamente
en la diversidad de su empleo.
Derivado
del análisis y debate realizado se considera importante insistir en la
integralidad del fenómeno estudiado (Figura 4).
Estableciendo
la integralidad del problema objeto de estudio y analizando la expresión
gráfica de la figura 4, podemos apreciar las siguientes particularidades:
·
Presencia de un alto porcentaje en cuento al uso de las diversas redes
sociales.
·
Constantes ataques y amenazas que las tornan muy vulnerables.
·
Mecanismos de seguridad que intentan cada vez más ser efectivos, pero
que no se logra en su totalidad.
·
Necesidad de una intervención multidisciplinar del problema.
·
Presencia de dos grandes desafíos.
Figura 4.
Integralidad del fenómeno estudiado. Posibles soluciones.
En
resumen, a juicio del autor existen a corto y mediano plazo dos grandes
desafíos para poder solventar la situación actual, el primero está relacionado
con encontrar alternativas que ayuden a hacer converger en una misma línea de
trabajo los tres componentes: el factor humano, el apoyo tecnológico y las
políticas y normativas que regulen un uso correcto de las redes sociales. El
segundo desafío para tener presente se ubica en la necesidad de mantenernos
actualizados y capacitados de forma permanente; no olvidemos que la información
y la tecnología cambian segundo a segundo, provocando la aparición de
diferentes retos, dentro de los cuales se encuentran las nuevas modalidades de
ataques y amenazas que nos hacen altamente vulnerables ante el uso frecuente de
las redes sociales.
El uso
de las redes sociales como Facebook, Twitter, YouTube, LinkedIn e Instagram son
el resultado del desarrollo científico – tecnológico; y se han propagado de
manera exponencial en los últimos años, llegando a captar la atención de
millones de personas tanto a nivel nacional como internacional. Las mismas
constituyen sin lugar a dudas una de las formas más novedosas de comunicación
entre los diferentes tipos de público. En este trabajo se ha podido evidenciar
y sistematizar que las redes sociales son objeto de constantes ataques y
amenazas de tipo phishing, trolling, cyberbulling y malware. Esto hace que se
requiera prestar especial atención a todo lo relacionado con las diferentes
formas de prevención o mitigación contra los ataques y vulnerabilidad a que se
están expuesto por su uso.
Por otro
lado, el desarrollo de políticas, normativas, resoluciones, unidas a los apoyos
y controles técnicos son una de las vías que se han venido empleando tanto por
los gobiernos, empresas, organizaciones, directivos y empleados para mitigar
los posibles ataques. Sin embargo, la solución a este grave problema queda
incompleto, sino somos capaces de atender el comportamiento humano. Se requiere
contar con una población educada y culta acerca de cómo utilizar las redes
sociales de manera conveniente.
Para
mitigar los ataques se puede definir tres aspectos fundamentales: a) políticas y normativas actualizadas que
regulen el uso adecuado de las redes sociales, b) apoyos, recursos tecnológicos
y personal preparado que permitan detectar y prevenir tempranamente cualquier
anormalidad en su uso y c) contar con usuarios altamente capacitados y
educados, con sólidos conocimientos sobre el uso de las redes sociales, que
puedan promover su praxis basada en principios y valores éticos y morales.
Todo lo
anterior, implica potenciar el desarrollo y la utilización de acciones
conducentes a mitigar los ataques y vulnerabilidad desde un posicionamiento
multidisciplinar, donde converjan a su vez las políticas y normativas, el
desarrollo tecnológico y el factor humano.
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